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viernes, 30 de octubre de 2026

Non ho smesso di pensarti

 

El poema que no era de Bukowski

· @Rachel

Una cita con la firma equivocada

Hace poco me encontré un fragmento de poema firmado por Charles Bukowski. Me gustó tanto que quise leerlo entero y saber de qué libro salía. No salía de ninguno suyo.

Tirando del hilo descubrí que el poema, que en italiano empieza con «Non ho smesso di pensarti» («No he dejado de pensarte»), lo escribió una autora italiana: Erika Ronchi. Esta entrada es mi pequeño intento de devolverle su nombre.

El poema

Es un poema de amor y de ausencia: alguien que no deja de pensar en otra persona, pero que no se atreve a buscarla. Se llena de preguntas sencillas que ya no puede hacer (si ha comido, si ha soñado, adónde va) y termina con una distinción que es el corazón del texto: buscar a alguien y pensar en alguien son cosas distintas.

Versión original en italiano — Erika Ronchi

Non ho smesso di pensarti
vorrei tanto dirtelo.

Vorrei scriverti che mi piacerebbe tornare,
che mi manchi
e che ti penso.
Ma non ti cerco.

Non ti scrivo neppure ciao.
Non so come stai
e mi manca saperlo.

Hai progetti?
Hai sorriso oggi?
Cos’hai sognato?
Esci?

Dove vai?
Hai dei sogni?
Hai mangiato?
Mi piacerebbe riuscire a cercarti.
Ma non ne ho la forza.
E neanche tu ne hai.
Ed allora
restiamo ad aspettarci
invano.
E pensiamoci.
E ricordami.
E ricordati che ti penso,
che non lo sai
ma ti vivo ogni giorno,
che scrivo di te.
E ricordati che cercare e pensare
son due cose diverse.
Ed io ti penso
ma non ti cerco.

Versión en castellano — traducción de Raquel Fraga SánchezNon ho smesso di pensarti

  • La pista: quién lo escribió de verdad

    La respuesta apareció en el foro internacional de lectores de Bukowski. Alguien preguntaba por el original del poema porque no lograba encontrarlo en ninguna obra del autor.

    Otros lectores contestaron que el texto no sonaba a Bukowski en absoluto. Uno señaló que en Instagram se usan citas falsas suyas casi como una marca. Y en 2023 otro lector dio con la autora: una escritora italiana llamada Erica Ronchi. Descubrió que el poema se publicó por primera vez en su blog de Tumblr, «inchiostrosullemaniesullapelle», y le escribió. Ella le contó que incluso un profesor la había acusado de robárselo a Bukowski. El poema da título a su libro.

    La propia autora fecha el poema: lo escribió el 10 de agosto de 2014 y lo publicó ese día en Tumblr. Con los años empezó a circular firmado por Bukowski, a veces con otro título, «E io ti penso ma non ti cerco» («Y yo pienso en ti, pero no te busco»). Incluso Simona Viciani, la traductora oficial de Bukowski en Italia, desmintió que fuera suyo.

    En 2021 Erica Ronchi lo recuperó como poema que da título a su libro, Non ho smesso di pensarti: un poemario autopublicado de 69 páginas, dedicado al amor en todas sus formas. En la presentación del libro ya aclara que el poema se había atribuido por error a Bukowski.

    Quién es Erica Ronchi. Según la nota biográfica de su libro, nació en Pozzuoli, cerca de Nápoles, el 21 de julio de 1995. Estudió en un liceo de ciencias sociales y psicopedagógicas, donde se graduó en 2014, el mismo año en que escribió el poema. Hoy vive en la provincia de Bolonia.

    Le gustan las películas románticas y psicológicas, el cine de Disney, los tatuajes y el arte en todas sus formas. Sus escritoras favoritas son Alda Merini y Torey Hayden, y su libro preferido es El principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Es decir: cuando escribió el poema que todo el mundo cree de Bukowski tenía 19 años.

    ¿Por qué Bukowski?

    No hay un documento que explique quién hizo el cambio de firma, pero el mecanismo es conocido. Estas son las razones más probables:

    • Un nombre vende más que un anónimo. Un texto firmado por un autor famoso se comparte mucho más que uno de una desconocida. Al viajar de cuenta en cuenta, alguien le pone la firma que “mejor queda”.
    • Bukowski es un imán de citas. Es uno de los poetas más citados de la era de internet, y en Italia es especialmente popular. El sociólogo Luca Martignani, de la Universidad de Bolonia, dedicó en 2024 un estudio entero a cómo circulan sus frases en Facebook e Instagram, a menudo como pies de foto sentimentales.
    • Le atribuyen un Bukowski romántico que no es el suyo. En redes circula una imagen de él como poeta del desamor tierno. Su obra real es mucho más cruda, irónica y directa. Por eso los lectores habituales detectan enseguida que este poema no encaja.
    • No es un caso aislado. En el propio foro de lectores lo describen como uno más de los poemas atribuidos por error a Bukowski.
    • Las traducciones borran el rastro. Cada vez que el texto pasa a otro idioma se pierde el contexto original y queda solo el nombre famoso.

    El resultado es doble: Bukowski firma algo que no escribió, y una autora real se queda sin el reconocimiento de su texto.

    Cómo citarlo bien

    Si te encuentras este poema con la firma de Bukowski, la firma correcta es otra. Basta con escribir:

    «Non ho smesso di pensarti» — Erica Ronchi, del libro del mismo título (2021). Traducción al castellano: Raquel Fraga Sánchez.

    Antes de compartir una cita bonita, merece la pena buscarla entre comillas junto al nombre del autor. Si no aparece en ningún libro suyo, sospecha. Detrás de muchas citas “famosas” hay alguien anónimo que también merece su nombre.

    Fuentes



miércoles, 28 de octubre de 2026

La casa sin nosotros


La casa aprenderá a vivir sin mí.
Entrará por la tarde la misma luz,
avanzará despacio por la mesa
y nadie moverá el vaso
para dejarle sitio.

Alguien abrirá los armarios,
doblará nuestra ropa de otro modo.
Una mano que nunca has conocido
cerrará la ventana
que dejábamos abierta para oír la lluvia.

No me duele pensar
que las cosas continúen.
Me duele no saber
dónde pondrás entonces tu ternura.

Esa que ahora encuentra
mi hombro entre las sábanas,
que sabe por mis pasos
si vuelvo triste.

Yo también te conozco sin mirarte.
Pero ese saber,
tan nuestro,
¿dónde irá?

Esta noche has dejado
una taza junto a la mía.
No las recojas todavía.
Déjame verlas juntas
un poco más.

casa vacia




domingo, 25 de octubre de 2026

Reflesiones sobre las Cartas a un joven poeta de Rainer Maria Rilke

 Solemos pensar que enamorarse es encontrar a alguien que nos complete. Rilke dice casi lo contrario: amar es una oportunidad para madurar, para llegar a ser algo en uno mismo.

Yo siempre lo digo: no necesitas a otra persona para ser feliz. Si sabes estar bien contigo, sabrás estar bien con alguien más (y lo de “feliz” lo pongo entre comillas, porque la felicidad es otro tema). Cuando dos personas completas se encuentran, no se rellenan huecos el uno al otro: comparten lo que ya son. Y ahí la riqueza es maravillosa, porque una pareja está para ayudarte a crecer, no para hacerte feliz si tú no lo eres.

Rilke lo plantea con una pregunta incómoda y certera: “¿qué sería la unión de unos seres aún turbios, incompletos, confusos?”

¿Y tú qué piensas: hay que estar “completo” para amar bien, o amando también nos vamos completando? Te leo. 👇

Rilke felicidad


lunes, 5 de octubre de 2026

Obediencia mineral


En la boca cerrada de las cosas,
la palabra alcanza su edad sin testigos.
Lavada por una luz sin explicación,
una piedra sobre la mesa.

Nada en ella consuela.
La tarde cae sobre los objetos.

No avanzar, no ocuparlo todo,
no convertir la pérdida en argumento.
Una superficie quieta, un peso oscuro...

Deja que una sombra encuentre su lugar junto al vaso.

La palabra acompaña
el lento trabajo de desaparecer del centro.
Algo queda ahí, sin dueño,
respirando en la distancia exacta entre la piedra y la mano.


piedra boca


jueves, 1 de octubre de 2026

HUIDA

A veces un último verso transforma todo lo que acabamos de leer.

En «Huida», de Ernestina de Champourcin, el deseo de salir sin ruido se convierte en una búsqueda de libertad que atraviesa el cuerpo: manos, pupilas, labios. Hasta llegar a este final:

«Buscándote en lo eterno,
me evadiré de ti».

Buscar y huir a la vez. ¿Acercarse a lo eterno exige desprenderse de aquello que creemos conocer y poseer?

Comparto el poema porque merece una lectura lenta.


HUIDA

                                                                                                         Salí sin ser notada.
                                                                                                         (SAN JUAN DE LA CRUZ)


Que nada en mí se mueva.
Quiero salir sin ruido,
comprando el imposible
silencio de la hora.
Sujetando el menudo
chispeo de la vida
para alcanzar la voz
crecida sobre mí.
Inmóvil ya; sin manos
que detengan la huida,
sin pupilas que toquen
la anchura del vacío,
ni labios para anclar
el rumbo de tus besos...
¡Ilimitada, única!
Buscándote en lo eterno,
me evadiré de ti.

Ernestina de Champourcin
La voz en el viento (1931)



pupilas, vacío


lunes, 28 de septiembre de 2026

Talleres de poesía

Taller poesía

 Aún estás a tiempo de apuntarte. Aún quedan plazas.  El taller se impartirá en el Centro Integral para Personas Mayores (CIM) de Altea. Mira los horarios y dirección exacta en el cartel. 

domingo, 27 de septiembre de 2026

Punto de fuga

 

Desde este poema, la palabra buscará compañía en las artes. No una imagen que la ilustre, sino una obra que la interrogue, la prolongue o revele otro de sus sentidos. Porque un poema no siempre termina en sus versos. A veces continúa en un lienzo, en la piedra o en una forma.


He de salvarme de quererte tanto.
El deseo no es la sala de espera
ni una promesa siempre venidera,
sino el susurro de un lejano canto.

Es darnos la mitad de a saber cuánto
y dejar el resto siempre allá afuera;
cada canción fabrica una quimera
y quedamos prendidos de su encanto.

Elegir cada cual su propia vida,
poder mirarnos siempre frente a frente,
sin invadir los mundos levantados.

Quererte sin borrarme es la salida
y sostener el pulso del presente:
amigos, nunca amantes aplazados.

Raquel Fraga

La despedida

Remedios Varo, La despedida, 1958
Óleo sobre lienzo, 34 × 24 cm.
Colección particular.

Dos figuras se alejan por corredores distintos mientras sus sombras, proyectadas sobre el suelo, permanecen unidas. La separación sucede en el mundo visible; el vínculo, en cambio, persiste en ese territorio íntimo que no obedece enteramente a la voluntad.

La obra puede leerse como la aceptación de dos caminos que ya no deben confundirse: conservar el afecto sin convertirlo en promesa, elegir la propia vida sin negar cuanto fue compartido. Por eso dialoga con Punto de fuga: ambos hablan de un amor que no desaparece, pero que aprende a no reclamar un destino.


Correspondencia musical

La Bohème, de Charles Aznavour, llegó hasta este poema casi por azar. La compartí porque su música me devuelve a mis años en Londres, cuando la escuchaba con frecuencia y todavía ignoraba cuánto puede permanecer una canción dentro de nosotros.

Después reparé en su final. El viejo pintor regresa a Montmartre buscando el escenario de su juventud, pero ya no reconoce las calles ni encuentra el antiguo taller. El tiempo ha transformado el lugar y las lilas han muerto. Comprendí entonces que la canción también dialogaba con Punto de fuga: ambas obras hablan de aquello que fue verdadero y hermoso, pero que ya no puede recuperarse como forma de vida. La memoria permanece; el mundo al que pertenecía, no.




domingo, 13 de septiembre de 2026

MUERO

 

Han vuelto las palabras.

Vienen de muy lejos.
Traen cuerpos equivocados.

La piel habla otro idioma,
pronuncia despacio
los nombres que tuvimos.

Nadie nos absuelve.

Tus manos llegan antes.
No preguntan.
Abren la habitación
tapiada de años.

Somos la hora equivocada.

Conocemos
la mala educación del tiempo:

entra sin llamar,
se lleva los muebles.

Dentro
arde una cama.

Tu boca encuentra la mía
al otro lado de los años.

El calendario cae al suelo.
No se rompe.

No hay infinito.

Hay una habitación,
tu respiración,
la mía.

Todavía el fuego.

Después, tus ojos.

Entro en ellos.
Cierro por dentro

y así,
viviéndote,
muero.


Muero


El haiku

haiku